Cómo presentar una monografía bien hecha

Las monografías un concepto tan visto sobre todo en internet que se utiliza mucho para realizar investigaciones donde solo se aborda un tema en particular dejando plasmado muchos puntos de vista diferentes, claro está.

Para realizar las monografías hay ciertas pautas que hay que seguir, está claro que la principal es tratar de aportar puntos de vista diferentes, sin embargo ahora vamos a ver los distintos tipos de monografias.

Lo que nombramos tiene que ver con el primer tipo que es la monografia de compilación, que no es más que juntar varios puntos de vista, varios autores y desde luego, no solo compilar la información, sino también aportar un punto de vista personal, lo que tambien hace que el trabajo sea mas completo.

Luego existe la monografia de investigación, donde más que una recopilación de opiniones, lo que prima es la investigación, ya que se trata de aportar algo nuevo, aunque claro está aportando algo más a lo que los demás autores afirman.

Otro tipo son las monografias de analisis de experiencias, que a diferencia de las demás suelen realizarse para definir cuestiones que solo se pueden ver en la experiencia, en la práctica, con lo cuál suelen tener caracter bastante personal, suelen ser investigaciones relacionadas con la ciencia social, en ciertos aspectos particulares.

Lo primero es determinar el tema, acortarlo, no puedes abarcar mucho, porque no es la idea, sino que debes tratar de abordar un tema que sea manejable, donde puedas conseguir información y que la información sea plausible de ser cotejada, aunque esto depende del tipo de monografia.

En cualquier tipo de monografia puedes utilizar normativas para monografias cómo las normas apa, estas normas te pueden ayudar a realizar el diseño del contenido, puedes ver todo esto en https://normasapa.xyz/trabajos-escritos/portada/

Lo segundo es acercarse a las fuentes, y ver cuales son las más relevantes, de está manera poco a poco podrás ir armando el esquema de la monografia.

Una vez leidas las fuentes y comprendidas las intenciones de los autores, llega el momento de realizar una introducción, que obviamente luego puedes corregir una vez que finalices el trabajo, pero al menos tienes una primera base.

Luego te toca volver a leer las fuentes y de alguna manera esquematizar el trabajo, eligiendo de alguna manera las que más aportes y dejando de la lado las que no. Aunque puedes utilizar partes y no es necesario que tengas que realizar citas textuales, puedes parafrasear.

Una vez esto, toca escribir y cada cierto tiempo revisar para ver que coincida con la intención del trabajo que debería estar plasmado en la introducción, esto es cómo una guia para que finalizado el trabajo, puedas corregirlo para ver si sigue las pautas establecidas.