Una aventura con mucho, mucho chocolate

La industria cinematográfica engloba un utensilio con cierto interés hacia la audiencia, sobresaliendo el interés de estos hacia aquellos filmes inspirados en cuentos infantiles. Ocasionando el surgimiento de largometrajes como Charlie y la fábrica de chocolate, con una historia que apreciarán los pequeños de la casa.

Del 2005 y realzando su valor por ser la segunda adaptación llevada a la pantalla grande, sobresale por el cuidado exhaustivo de cada uno de los detalles contenidos en este largometraje. Cautivando y reavivando la nostalgia de cualquier individuo que visualice este producto  ineludible del cine.

Un largometraje tan peculiar como la perspectiva de su cineasta, Charlie y la fábrica de chocolate

Perteneciente a una tendencia de la industria cinematográfica, encontramos las aventuras como un género que permite captar la atención de la audiencia por medio de las travesías del protagonista. Atribuido a la inconmensurable destreza para fusionarse con otros géneros y otorgarnos de obras maestras.

Toda aventura, es caracterizada por brinda al espectador de momentos únicos e inolvidables, alojando en alguno de estos eventos toques humorísticos o fantasiosos. Lo que incrementa significativamente el interés de la audiencia con relación a la historia que se presenta en el largometraje.

Englobando cada uno de los factores anteriormente mencionados, tenemos a Charlie y la fábrica de chocolate, un largometraje del cineasta Tim Burton, que nos adentra en la historia de Charlie Bucket, un niño cuya familia yace en la pobreza, y los cambios en su vida al conocer al dueño de la fábrica Willy Wonka.

Poseedor de una exitosa organización quien cerró una década tras reiterados intentos de espionaje, Wonka decide abrir nuevamente las puertas de su empresa al mundo a través de un evento que dependerá de cinco boletos dorados, contenidos aleatoriamente en una tableta de su reconocido producto.

Curiosidades del largometraje que captó el interés de todo Hollywood

Si bien el protagonista de este divertido largometraje es sin lugar a dudas el niño en el que es centrada la historia. El rol que toma Willy Wonka para el personaje principal es igual de destacable, motivo que llevó al casting de varios actores renombrados a querer interpretar al dueño de la peculiar fábrica.

Una vez decidido que el renombrado director de largometrajes animados tomase la dirección, el actor Johnny Depp fue considerado al instante. Logrando como resultado, un film que capto el interés de una audiencia, por el meticuloso realismo contenido en sus detalles, como en la profundidad de sus personajes.