Como calmar el dolor de garganta de los niños

Una de las enfermedades más comunes en los niños es la angina, y especialmente se da en invierno cuando las temperaturas tienden a ser bajas, aunque también puede darse en verano.

Los niños están desarrollándose, y si bien pueden tolerar un resfrió, lo cierto es que no se lo toman de la misma manera que un adulto, hay que buscar formas creativas para lograr que ellos consuman lo que necesitan para sanarse.

Por ello aquí te mostraremos algunos consejos para que puedas aliviar las anginas o el dolor de garganta de los más pequeños en casa.

Gárgaras con bicarbonato de sodio. Disuelve una cantidad pequeña de bicarbonato de sodio en un recipiente con agua, 1 cucharadita de té en una taza, puede ser suficiente. Dáselo a tu niño y pídele que haga gárgaras con él. Debes saber que es normal que el niño trague un poco de la infusión, a un adulto también le puede pasar, pero no te preocupes porque el bicarbonato no es dañino para la salud.

Infusión de manzanilla. Entre sus propiedades, se encuentra que es un excelente antiinflamatorio. En general con los resfríos, toda la zona se inflama, por ello es importante tratar esto.

Miel. Es dulce, a los niños les encantan los dulces, y es genial para aliviar la irritación, además sirve como antiséptico, es decir ayudar a combatir las baterías que causan dolor. También puedes optar por caramelos de miel, que es una forma de que los niños coman la miel contentos. No es aconsejable darles miel a los niños menores de un año, debido a que pueden contraer botulismo, ya que la miel puede está contaminada con una bacteria que es la causante de esta enfermedad.

Dale líquidos. En este caso es importante hidratar al niño, ya que en el proceso de curación el cuerpo se deshidrata. Las bebidas calientes relajan la zona afectada y eso ayuda a aliviar el dolor.

Y claramente si ves que tu niño no mejora o los síntomas se agravan debes consultar a tú médico de confianza, estos consejos sirven para aliviar los síntomas, pero siempre es bueno que un especialista trate al niño.

Esto ultimo es especialmente importante, nunca debes tratar de medicar tu mismo a tu hijo salvo que se trate de casos donde notes que es algo leve. Sin embargo, una consulta al médico no cuesta más que un poco de tiempo y paciencia y de esta manera te aseguras que es realmente.